The Coaching Summit

Si os interesa podéis inscribiros en esta serie de eventos on line gratuitos del 1 al 14 de abril: 

The Coaching Summit

Incluye talleres, Paneles, Entrevistas y Demostraciones de Coaching.

Hay conferenciantes muy buenos.  

José María Zamarrón

Conversaciones Colaborativas

Conversaciones Colaborativas

5 Pasos en las conversaciones colaborativas.jpg

 

Veo muy pertinente la pregunta planteada en la última entrada de este blog por María ¿cómo hemos de conversar e interactuar dentro de SoL …? Cómo conversar es una pregunta central en cualquier organización, red o comunidad. El valor que creamos, lo que aportamos, viene determinado por la manera en que conversamos. Y me siento siempre aprendiz al respecto: cuando creo que he aprendido algo, me descubro en medio de la confusión y el conflicto. Entonces hay que volver a los fundamentos, que se reflejan en lo que podríamos llamar simplemente conversaciones colaborativas.  

Ken Homer, miembro histórico de SoL Norteamérica, ha trabajado ampliamente las conversaciones colaborativas, y las describe de manera sencilla y práctica. Sería aquellas que nos permiten a las personas conectarnos mediante un conjunto de habilidades para escuchar de forma intuitiva, y que aportan un mapa claro de conversación que conduce a la acción efectiva. Las conversaciones colaborativas nos estimulan a cada uno a asumir responsabilidades por lo que creamos conjuntamente. Aquello sobre lo que hablamos (contenido) es importante, pero donde reside el verdadero trabajo es en la manera cómo hablamos entre nosotros (continente). Crear las condiciones para que se produzca el compromiso en la exploración de asuntos complejos que nos desafían requiere diseñar conversaciones que:

  • Favorecen la confianza y la responsabilidad entre las partes implicadas
  • Estimulan y apoyan la diversidad de perspectivas y formas de pensar
  • Emplean la divergencia y el disenso para abrir nuevas posibilidades
  • Centran la atención sobre lo que estamos creando cuando estamos juntos
  • Se orientan en torno a cuestiones que conectan e impactan nuestras vidas

Son varios los pasos o conversaciones que necesitamos articular, en una secuencia de iteraciones continuas y bucles que se realimentan. Podemos destacar cinco etapas o tipos de conversaciones:

  1. Compartir significados. Poner en común las ideas, preguntas, preocupaciones y metas. Necesitamos comprender desde dónde hablamos cada uno
  2. Explorar posibilidades. Se puede contribuir a ello ampliando perspectivas o explorando escenarios potenciales
  3. Converger. Elegir puntos sobre los que existe un interés para construir desde la acción común y centrarse en ellos
  4. Conversación sobre posibles acciones, próximos pasos que nos lleven en una dirección deseada por todos.
  5. Reflexionar y aprender. Compartir las acciones realizadas, lo que hemos descubierto en ellas, dónde estamos ahora, y reiniciar los pasos anteriores.

Mi presencia en SoL tiene que ver con la búsqueda de conversaciones colaborativas auténticas. Es en el contexto de esta red donde he cultivado conversaciones inspiradoras, de calidad, de las que te permiten conectar con el futuro que emerge. Y siempre es más un camino que un destino.

Javier Ruiz

Miembro de SoL España

Investigador en TECNALIA

Propósito consciente, sistemas cerrados y leyes naturales

Leía la semana pasada sobre la Segunda Ley de la Termodinámica en el libro titulado “El Futuro”, de Al Gore. Decía: “la entropía, según ésta Segunda Ley, hace que todos los sistemas físicos aislados terminen por romperse con el paso del tiempo y es también la responsable de la irreversibilidad en la naturaleza. Todos los sistemas cerrados están sujetos a los mismos procesos básicos de disolución. Por el contrario, los sistemas abiertos (aquellos que importan flujos de energía desde el exterior hacia el interior, a través de ellos y enviándolos de nuevo fuera del sistema, se ‘rompen’ y al mismo tiempo, mientras el flujo de energía continúa, se auto reorganizan de nuevo en niveles de complejidad superior. La auto organización pues, como ley natural y proceso de cambio supone que nuevas formas complejas pueden emerger de manera espontánea a través de un proceso de auto organización.”

Aunque todavía estoy lidiando con todo ello para poder entenderlo y aprehenderlo me quedé pensando y continúo haciéndolo.

Empecé a hacerme preguntas como ¿a qué tipo de sistemas pertenezco?, ¿cómo de cerrados o abiertos son?, ¿transitan de un estado a otro?, ¿qué les hace ser más cerrados o más abiertos y de qué depende?, ¿en qué momento temporal? ¿qué beneficios tiene cada estado? … y un sinfín de preguntas más ya relacionadas con otros temas muy interesantes como el propósito de un sistema y qué significa el tiempo para el mismo (en sus dos versiones, khronos y kairos).

Aun a riesgo de que la necesidad de responder a éstas preguntas me concierna únicamente a mi, creo que su exploración puede dar lugar a cosas muy interesantes para todos.

Me  preocupan, tras encontrarme con el pensamiento de Bateson sobre el ‘propósito consciente’ (conscious purpose), las implicaciones del mismo (el tener y, por lo tanto acabar sirviendo a ‘un propósito) y el impacto “potencialmente desconocido” de perseguir un propósito consciente en las organizaciones de las que formo parte. Algo muy relevante considerando que en SoL nos encontramos en medio de un proceso significativo de reflexión estratégica.

En la elaboración que realiza Philipp Guddemi sobre el pensamiento de Bateson haciéndolo más asequible y fácil de entender encontramos elementos como los que siguen:

Bateson, hablando de varias áreas que en su opinión convenía investigar a fondo, avisó ya en 1968 de que el propósito consciente humano distorsiona nuestra percepción oscureciendo nuestra naturaleza sistémica y la de nuestro entorno. Nos dice también que la consciencia es selectiva y que en cada momento, los humanos tenemos mucha más información disponible que la que percibimos de forma consciente, allí dónde hemos dirigido nuestra atención. Como consecuencia, en cada momento, nuestra consciencia emplea únicamente una pequeña muestra de lo que esté acaeciendo en la mente, teniendo como resultado inevitable el que deba existir una diferencia sistemática entre las percepciones conscientes de uno y del entorno y la verdadera naturaleza de éstos.

Al percibir conscientemente únicamente lo que hemos seleccionado, permanecemos ciegos a las amplias relaciones e interconexiones existentes de las que las partes del contexto que estamos observando o en las que intervenimos, forman parte. De ésta forma, puede que creamos estar influyendo en una determinada variable del sistema y de una forma concreta (también ella derivada de nuestra percepción del sistema) pero pudiera ser que una visión más amplia pudiera habernos llevado a elegir otra forma de intervenir u otra variable a la que atender. De igual modo, por la naturaleza limitada de nuestra percepción consciente, nos resulta muy difícil desconocer el verdadero alcance de nuestra intervención.

Por decirlo de manera más poética y como lo resumía su hija, “¿qué ocurre con nuestra manera de percibir que hace que NO veamos las delicadas interdependencias que confieren su integridad a los sistemas y por tanto las rompemos?.”

Traigamos pues todo esto a la pregunta sobre el propósito de cualquier organización de la que formemos parte. ¿Cómo de conscientes somos de lo que permite y lo que posibilita?. ¿Qué queda – inevitablemente – fuera de nuestra percepción?. Y, una vez definido un propósito … ¿es posible dejar espacio y permitir ‘lo emergente’ o esa posibilidad desaparece al intentar conseguir el propósito?. ¿Qué ocurre entonces con estas organizaciones a lo largo del tiempo?, ¿cómo evolucionan, se adaptan y se regeneran (o reorganizan)?.

Y esto me lleva a mi pregunta del millón que es por la que me condujo a ésta divagación … ¿cómo hemos de conversar e interactuar dentro de SoL de modo que definamos un propósito con el que todos verdaderamente resonemos y ser capaces de mantener la apertura de individuos y sistema que permitan atender al propósito y permitir la posibilidad de ‘lo emergente’?.

Aunque compleja y liosa sin duda, considero la pregunta relevante. Intuyo que cuanto más nos empeñamos en catalogar, definir  y compartimentar más reducimos las posibilidades de resonancia. También las de permitir que algo emerja y, quien sabe si con ello, contribuir mejor a la sociedad.

M. Lorente, 30 de Enero de 2019

Bibliografía

Bateson, G. (2000). Steps to an Ecology of Mind (2nd ed.). Chicago: University of Chicago Press.

Gore, A. (2014). The Future (2nd ed.). UK: WH Allen.

Guddemi, P. (2011). Conscious Purpose in 2010: Bateson’s Prescient Warning. Systems Research and Behavioral Science. 28.

doi: 10.1002/sres.1110

Experto en Intervención Comunitaria y Gestión de la Diversidad

Nuestra amiga Mariana Ruiz de Lobera nos comunica el lanzamiento de éste  Postgrado en la UAM. 

Se trata de una buena formación que junta dos metodologías poderosas: Intervención Comunitaria y Mediación Intercultural, a las que se añadirán ingredientes" de Liderazgo Participativo.

La visión sistémica del dinero y las Reconstructivas

La visión sistémica del dinero y las Reconstructivas

Después de estudiar economía y finanzas, de una exitosa carrera como analista en bolsa, asesorando a clientes institucionales en los mayores centros financieros del mundo, y varios años estudiando todo tipo de herramientas de desarrollo personal y viendo como nuestras emociones, creencias y patrones inconscientes nos condicionan a la hora de tomar decisiones, creí que sabía todo sobre el dinero y su gestión. Durante los años previos a encontrar las Reconstructivas, en mi trabajo como coach, había acompañado a muchos clientes individuales, deseosos de mejorar su relación con el dinero, en el camino de descubrir sus creencias limitantes, vencer sus miedos y poner consciencia en esta área tan importante de sus vidas. Sin embargo, cuando empecé a aplicar las Reconstructivas a mi trabajo con el dinero se abrió una nueva visión, una perspectiva ampliada, un entendimiento más profundo de la realidad que sigue sorprendiéndome en cada sesión, en cada taller y en cada programa.

Las Reconstructivas son una herramienta de crecimiento y consciencia, creada por Carola Castillo, y basada en una visión sistémica holística e integrativa de la vida. Parten de la base de que, como humanos, no estamos aislados, sino que somos parte de sistemas dentro de sistemas. Estos sistemas, que incluyen la familia, sociedad, cultura, religión, país… condicionan nuestra visión del mundo y la manera en que confrontamos la realidad. La filosofía de las Reconstructivas se basa en la premisa de que estamos conectados, con lo cual lo que hacemos y pensamos está influenciado por lo que hacen y piensan otros y a su vez les afecta a ellos, y en una sabiduría ancestral, conectada a la tierra, que hemos perdido en la mayor parte de sociedades “avanzadas”. Además, las Reconstructivas son una experiencia desde el cuerpo, un estado de conciencia expandido que nos permite vivir aquello que necesitamos experimentar para cambiar nuestra percepción, reconocer el pasado y recuperar nuestro ser más auténtico.

Una parte importante de este trabajo se basa en deconstruir los programas que aprendimos de niños y que adoptamos con el fin de ganarnos la pertenencia a todos esos sistemas, empezando por la familia. Todo ello cumplió su propósito, pues nos ayudó a adaptarnos y sobrevivir.  Sin embargo, ese bagaje – que incluye creencias, patrones, historias que nos contaron o que nos contamos a nosotros mismos, traumas, repeticiones, reacciones aprendidas… – a menudo se convierte en una jaula que no nos deja ser nosotros mismos y que nos mantiene en una zona de confort donde no podemos vivir de forma auténtica. Si hay un tema en que todo eso se manifiesta de manera muy clara es en nuestra relación con el dinero y en todo lo que tiene que ver con él. En nuestra sociedad, el dinero intermedia muchas de nuestras decisiones diarias y se relaciona directamente con la supervivencia, con lo que nos conecta con nuestros miedos más profundos,

Sería imposible resumir en unas líneas todo lo que la experiencia con las Reconstructivas, tanto en mi caso personal como en el de las personas con las que he tenido el privilegio de trabajar, me ha enseñado respecto del dinero. En todo caso, voy a ofrecer unas notas y temas básicos, con el fin de reflejar la profundidad y enorme potencial de este trabajo:

1) Visión holística.
El entender que no estamos aislados, sino que formamos parte de un todo y que estamos conectados con otras personas y con nuestro medio ambiente, tiene muchas connotaciones. Nos lleva a la responsabilidad, al respeto por todo y todos, y a comprender que todo lo que tendemos a proyectar fuera también existe en alguna parte de nosotros. Es exactamente en esos aspectos donde necesitamos poner luz y trabajar. Desde este punto de vista, los problemas de dinero nunca son de dinero, sino que reflejan otros temas más profundos, que tienen que ver con la supervivencia y con la valoración que nos damos a nosotros mismos.

2) Patrones heredados de la familia y colectivo.
El primer y más importante sistema al que pertenecemos es nuestra familia. Muchas de nuestras actitudes y patrones vienen de su influencia. Ir hacia atrás y entender de dónde venimos nos dará una clave para saber quién somos y hacia dónde vamos. Es por ello que una parte importante del trabajo con el dinero es elaborar nuestro “genograma financiero”, una especie de árbol genealógico que recoge la experiencia financiera de nuestros padres y abuelos, y poner consciencia en las actitudes que aprendimos de nuestra familia y cultura, especialmente aquellas que, aunque posiblemente no seamos conscientes, todavía nos afectan en nuestra vida actual.

3) Lealtades familiares.
El concepto de lealtades familiares fue acuñado por Bert Hellinger, creador de las constelaciones familiares, que están en el origen de las Reconstructivas (aunque estas últimas integran otros conocimientos derivados de la filosofía, la antropología, etc.). En muchos casos, la relación de las personas con el dinero está coloreada por estas lealtades inconscientes: “soy pobre como mi familia”, “tengo que ser rico como mi familia”, “elijo la profesión que mi familia querría”, “no me permito tener más éxito que mi familia”. Estas lealtades son el precio que pagamos por pertenecer, un precio que puede ser muy alto cuando nos aparta de nuestro camino y misión de vida.

4) Sanación de traumas.
Muchas familias y colectivos han pasado por situaciones traumáticas relacionadas con la falta de recursos, tales como hambrunas, ruina económica, grandes pérdidas… La experiencia de las Reconstructivas a menudo nos ayuda a mirar e integrar esos eventos traumáticos, junto con las emociones asociadas a ellos. Aunque no hayamos vivido esas experiencias directamente, si están presentes en la historia de nuestra familia o país, pueden estar influenciando nuestras elecciones vitales. Esta idea está relacionada con los últimos descubrimientos de la epigenética, una disciplina que estudia la expresión del material genético contenido en el ADN. Según ésta, parece ser que las experiencias que vivimos pueden marcar nuestros genes y que podemos transmitir esas marcas a nuestros descendientes.

5) Principios sistémicos.
Aplicar a los temas relacionados con el dinero los principios sistémicos como la pertenencia o el orden nos da una visión distinta de la realidad y nos permite acceder a un entendimiento que sería imposible viendo las cosas desde la perspectiva del individuo. Uno de estos principios, el “balance entre dar y recibir”, es fundamental en lo que se refiere a la gestión del dinero y las finanzas.  Muchos problemas vienen de la rotura de ese equilibrio, que en sí mismo es un camino de aprendizaje vital.

6) Búsqueda de sentido y conexión.  
Detrás de las Reconstructivas hay una concepción espiritual del mundo, de forma que todos los acontecimientos tienen un sentido dentro del todo. No se trata de una espiritualidad que nos lleve a desconectarnos buscando la paz e iluminación, sino de una espiritualidad referida a una búsqueda de sentido y conexión, anclada en la vida y basada en la acción. El trabajo refleja claramente que el “dinero es energía”, una energía y potencial creativo que podemos dirigir y utilizar para crear el mundo que queremos, lo cual nos exige poner consciencia y tomar responsabilidad por nuestras acciones y elecciones.

Recuerdo mis tiempos en la bolsa, durante la crisis financiera, cuando me preguntaba sobre cómo crear una economía que diera más cabida a la humanidad. Mi experiencia me dice que eso no va a surgir de cambiar la forma externa de organizar nuestras instituciones económicas. Si miramos el mundo desde una perspectiva sistémica, la economía y los mercados no son un ente separado, sino que se alimentan de todas nuestras decisiones individuales, desde dónde hacemos nuestras compras hasta en qué productos financieros invertimos. A menudo, aquello que criticamos fuera es la “sombra” que no queremos ver en nosotros mismos. Por eso, estoy convencida que la única forma de humanizar la economía es revisar nuestros patrones individuales y emociones con el dinero. De lo contrario, nuestras acciones estarán enfocadas en los síntomas, no en las causas profundas de los desafíos a que nos enfrentamos.

Eva Hernández Castells. Reconstructive School Spain