Propósito consciente, sistemas cerrados y leyes naturales

Propósito Consciente, sistemas cerrados y leyes naturales

Leía la semana pasada sobre la Segunda Ley de la Termodinámica en el libro titulado “El Futuro”, de Al Gore. Decía: “la entropía, según ésta Segunda Ley, hace que todos los sistemas físicos aislados terminen por romperse con el paso del tiempo y es también la responsable de la irreversibilidad en la naturaleza. Todos los sistemas cerrados están sujetos a los mismos procesos básicos de disolución. Por el contrario, los sistemas abiertos (aquellos que importan flujos de energía desde el exterior hacia el interior, a través de ellos y enviándolos de nuevo fuera del sistema, se ‘rompen’ y al mismo tiempo, mientras el flujo de energía continúa, se auto reorganizan de nuevo en niveles de complejidad superior. La auto organización pues, como ley natural y proceso de cambio supone que nuevas formas complejas pueden emerger de manera espontánea a través de un proceso de auto organización.”

 Aunque todavía estoy lidiando con todo ello para poder entenderlo y aprehenderlo me quedé pensando y continúo haciéndolo.

 Empecé a hacerme preguntas como ¿a qué tipo de sistemas pertenezco?, ¿cómo de cerrados o abiertos son?, ¿transitan de un estado a otro?, ¿qué les hace ser más cerrados o más abiertos y de qué depende?, ¿en qué momento temporal? ¿qué beneficios tiene cada estado? … y un sinfín de preguntas más ya relacionadas con otros temas muy interesantes como el propósito de un sistema y qué significa el tiempo para el mismo (en sus dos versiones, khronos y kairos).

 Aun a riesgo de que la necesidad de responder a éstas preguntas me concierna únicamente a mi, creo que su exploración puede dar lugar a cosas muy interesantes para todos.

 Me  preocupan, tras encontrarme con el pensamiento de Bateson sobre el ‘propósito consciente’ (conscious purpose), las implicaciones del mismo (el tener y, por lo tanto acabar sirviendo a ‘un propósito) y el impacto “potencialmente desconocido” de perseguir un propósito consciente en las organizaciones de las que formo parte. Algo muy relevante considerando que en SoL nos encontramos en medio de un proceso significativo de reflexión estratégica.

 En la elaboración que realiza Philipp Guddemi sobre el pensamiento de Bateson haciéndolo más asequible y fácil de entender encontramos elementos como los que siguen:

 Bateson, hablando de varias áreas que en su opinión convenía investigar a fondo, avisó ya en 1968 de que el propósito consciente humano distorsiona nuestra percepción oscureciendo nuestra naturaleza sistémica y la de nuestro entorno. Nos dice también que la consciencia es selectiva y que en cada momento, los humanos tenemos mucha más información disponible que la que percibimos de forma consciente, allí dónde hemos dirigido nuestra atención. Como consecuencia, en cada momento, nuestra consciencia emplea únicamente una pequeña muestra de lo que esté acaeciendo en la mente, teniendo como resultado inevitable el que deba existir una diferencia sistemática entre las percepciones conscientes de uno y del entorno y la verdadera naturaleza de éstos. 

Al percibir conscientemente únicamente lo que hemos seleccionado, permanecemos ciegos a las amplias relaciones e interconexiones existentes de las que las partes del contexto que estamos observando o en las que intervenimos, forman parte. De ésta forma, puede que creamos estar influyendo en una determinada variable del sistema y de una forma concreta (también ella derivada de nuestra percepción del sistema) pero pudiera ser que una visión más amplia pudiera habernos llevado a elegir otra forma de intervenir u otra variable a la que atender. De igual modo, por la naturaleza limitada de nuestra percepción consciente, nos resulta muy difícil desconocer el verdadero alcance de nuestra intervención.

 Por decirlo de manera más poética y como lo resumía su hija, “¿qué ocurre con nuestra manera de percibir que hace que NO veamos las delicadas interdependencias que confieren su integridad a los sistemas y por tanto las rompemos?.”

 Traigamos pues todo esto a la pregunta sobre el propósito de cualquier organización de la que formemos parte. ¿Cómo de conscientes somos de lo que permite y lo que posibilita?. ¿Qué queda – inevitablemente – fuera de nuestra percepción?. Y, una vez definido un propósito … ¿es posible dejar espacio y permitir ‘lo emergente’ o esa posibilidad desaparece al intentar conseguir el propósito?. ¿Qué ocurre entonces con estas organizaciones a lo largo del tiempo?, ¿cómo evolucionan, se adaptan y se regeneran (o reorganizan)?.

 Y esto me lleva a mi pregunta del millón que es por la que me condujo a ésta divagación … ¿cómo hemos de conversar e interactuar dentro de SoL de modo que definamos un propósito con el que todos verdaderamente resonemos y ser capaces de mantener la apertura de individuos y sistema que permitan atender al propósito y permitir la posibilidad de ‘lo emergente’?.

 Aunque compleja y liosa sin duda, considero la pregunta relevante. Intuyo que cuanto más nos empeñamos en catalogar, definir  y compartimentar más reducimos las posibilidades de resonancia. También las de permitir que algo emerja y, quien sabe si con ello, contribuir mejor a la sociedad.

M. Lorente, 30 de Enero de 2019

 

Bibliografía

 Bateson, G. (2000). Steps to an Ecology of Mind (2nd ed.). Chicago: University of Chicago Press.

Gore, A. (2014). The Future (2nd ed.). UK: WH Allen.

Guddemi, P. (2011). Conscious Purpose in 2010: Bateson’s Prescient Warning. Systems Research and Behavioral Science. 28.

doi: 10.1002/sres.1110

Experto en Intervención Comunitaria y Gestión de la Diversidad

Nuestra amiga Mariana Ruiz de Lobera nos comunica el lanzamiento de éste  Postgrado en la UAM. 

Se trata de una buena formación que junta dos metodologías poderosas: Intervención Comunitaria y Mediación Intercultural, a las que se añadirán ingredientes" de Liderazgo Participativo.

La visión sistémica del dinero y las Reconstructivas

La visión sistémica del dinero y las Reconstructivas

Después de estudiar economía y finanzas, de una exitosa carrera como analista en bolsa, asesorando a clientes institucionales en los mayores centros financieros del mundo, y varios años estudiando todo tipo de herramientas de desarrollo personal y viendo como nuestras emociones, creencias y patrones inconscientes nos condicionan a la hora de tomar decisiones, creí que sabía todo sobre el dinero y su gestión. Durante los años previos a encontrar las Reconstructivas, en mi trabajo como coach, había acompañado a muchos clientes individuales, deseosos de mejorar su relación con el dinero, en el camino de descubrir sus creencias limitantes, vencer sus miedos y poner consciencia en esta área tan importante de sus vidas. Sin embargo, cuando empecé a aplicar las Reconstructivas a mi trabajo con el dinero se abrió una nueva visión, una perspectiva ampliada, un entendimiento más profundo de la realidad que sigue sorprendiéndome en cada sesión, en cada taller y en cada programa.

Las Reconstructivas son una herramienta de crecimiento y consciencia, creada por Carola Castillo, y basada en una visión sistémica holística e integrativa de la vida. Parten de la base de que, como humanos, no estamos aislados, sino que somos parte de sistemas dentro de sistemas. Estos sistemas, que incluyen la familia, sociedad, cultura, religión, país… condicionan nuestra visión del mundo y la manera en que confrontamos la realidad. La filosofía de las Reconstructivas se basa en la premisa de que estamos conectados, con lo cual lo que hacemos y pensamos está influenciado por lo que hacen y piensan otros y a su vez les afecta a ellos, y en una sabiduría ancestral, conectada a la tierra, que hemos perdido en la mayor parte de sociedades “avanzadas”. Además, las Reconstructivas son una experiencia desde el cuerpo, un estado de conciencia expandido que nos permite vivir aquello que necesitamos experimentar para cambiar nuestra percepción, reconocer el pasado y recuperar nuestro ser más auténtico.

Una parte importante de este trabajo se basa en deconstruir los programas que aprendimos de niños y que adoptamos con el fin de ganarnos la pertenencia a todos esos sistemas, empezando por la familia. Todo ello cumplió su propósito, pues nos ayudó a adaptarnos y sobrevivir.  Sin embargo, ese bagaje – que incluye creencias, patrones, historias que nos contaron o que nos contamos a nosotros mismos, traumas, repeticiones, reacciones aprendidas… – a menudo se convierte en una jaula que no nos deja ser nosotros mismos y que nos mantiene en una zona de confort donde no podemos vivir de forma auténtica. Si hay un tema en que todo eso se manifiesta de manera muy clara es en nuestra relación con el dinero y en todo lo que tiene que ver con él. En nuestra sociedad, el dinero intermedia muchas de nuestras decisiones diarias y se relaciona directamente con la supervivencia, con lo que nos conecta con nuestros miedos más profundos,

Sería imposible resumir en unas líneas todo lo que la experiencia con las Reconstructivas, tanto en mi caso personal como en el de las personas con las que he tenido el privilegio de trabajar, me ha enseñado respecto del dinero. En todo caso, voy a ofrecer unas notas y temas básicos, con el fin de reflejar la profundidad y enorme potencial de este trabajo:

1) Visión holística.
El entender que no estamos aislados, sino que formamos parte de un todo y que estamos conectados con otras personas y con nuestro medio ambiente, tiene muchas connotaciones. Nos lleva a la responsabilidad, al respeto por todo y todos, y a comprender que todo lo que tendemos a proyectar fuera también existe en alguna parte de nosotros. Es exactamente en esos aspectos donde necesitamos poner luz y trabajar. Desde este punto de vista, los problemas de dinero nunca son de dinero, sino que reflejan otros temas más profundos, que tienen que ver con la supervivencia y con la valoración que nos damos a nosotros mismos.

2) Patrones heredados de la familia y colectivo.
El primer y más importante sistema al que pertenecemos es nuestra familia. Muchas de nuestras actitudes y patrones vienen de su influencia. Ir hacia atrás y entender de dónde venimos nos dará una clave para saber quién somos y hacia dónde vamos. Es por ello que una parte importante del trabajo con el dinero es elaborar nuestro “genograma financiero”, una especie de árbol genealógico que recoge la experiencia financiera de nuestros padres y abuelos, y poner consciencia en las actitudes que aprendimos de nuestra familia y cultura, especialmente aquellas que, aunque posiblemente no seamos conscientes, todavía nos afectan en nuestra vida actual.

3) Lealtades familiares.
El concepto de lealtades familiares fue acuñado por Bert Hellinger, creador de las constelaciones familiares, que están en el origen de las Reconstructivas (aunque estas últimas integran otros conocimientos derivados de la filosofía, la antropología, etc.). En muchos casos, la relación de las personas con el dinero está coloreada por estas lealtades inconscientes: “soy pobre como mi familia”, “tengo que ser rico como mi familia”, “elijo la profesión que mi familia querría”, “no me permito tener más éxito que mi familia”. Estas lealtades son el precio que pagamos por pertenecer, un precio que puede ser muy alto cuando nos aparta de nuestro camino y misión de vida.

4) Sanación de traumas.
Muchas familias y colectivos han pasado por situaciones traumáticas relacionadas con la falta de recursos, tales como hambrunas, ruina económica, grandes pérdidas… La experiencia de las Reconstructivas a menudo nos ayuda a mirar e integrar esos eventos traumáticos, junto con las emociones asociadas a ellos. Aunque no hayamos vivido esas experiencias directamente, si están presentes en la historia de nuestra familia o país, pueden estar influenciando nuestras elecciones vitales. Esta idea está relacionada con los últimos descubrimientos de la epigenética, una disciplina que estudia la expresión del material genético contenido en el ADN. Según ésta, parece ser que las experiencias que vivimos pueden marcar nuestros genes y que podemos transmitir esas marcas a nuestros descendientes.

5) Principios sistémicos.
Aplicar a los temas relacionados con el dinero los principios sistémicos como la pertenencia o el orden nos da una visión distinta de la realidad y nos permite acceder a un entendimiento que sería imposible viendo las cosas desde la perspectiva del individuo. Uno de estos principios, el “balance entre dar y recibir”, es fundamental en lo que se refiere a la gestión del dinero y las finanzas.  Muchos problemas vienen de la rotura de ese equilibrio, que en sí mismo es un camino de aprendizaje vital.

6) Búsqueda de sentido y conexión.  
Detrás de las Reconstructivas hay una concepción espiritual del mundo, de forma que todos los acontecimientos tienen un sentido dentro del todo. No se trata de una espiritualidad que nos lleve a desconectarnos buscando la paz e iluminación, sino de una espiritualidad referida a una búsqueda de sentido y conexión, anclada en la vida y basada en la acción. El trabajo refleja claramente que el “dinero es energía”, una energía y potencial creativo que podemos dirigir y utilizar para crear el mundo que queremos, lo cual nos exige poner consciencia y tomar responsabilidad por nuestras acciones y elecciones.

Recuerdo mis tiempos en la bolsa, durante la crisis financiera, cuando me preguntaba sobre cómo crear una economía que diera más cabida a la humanidad. Mi experiencia me dice que eso no va a surgir de cambiar la forma externa de organizar nuestras instituciones económicas. Si miramos el mundo desde una perspectiva sistémica, la economía y los mercados no son un ente separado, sino que se alimentan de todas nuestras decisiones individuales, desde dónde hacemos nuestras compras hasta en qué productos financieros invertimos. A menudo, aquello que criticamos fuera es la “sombra” que no queremos ver en nosotros mismos. Por eso, estoy convencida que la única forma de humanizar la economía es revisar nuestros patrones individuales y emociones con el dinero. De lo contrario, nuestras acciones estarán enfocadas en los síntomas, no en las causas profundas de los desafíos a que nos enfrentamos.

Eva Hernández Castells. Reconstructive School Spain

Otra mirada

Otra mirada

nasa-apollo8-dec24-earthrise_ce24e5e3_480x480_2.jpg

 Otra mirada…

 

La Tierra vista desde la Luna, desde otra mirada. Así vimos nuestro mundo hace 50 años.

 

Esta fotografía fue tomada en 1968 por el astronauta William Anders, se trata de la primera fotografía del planeta Tierra desde la visión del satélite natural, donde se aprecia todo el globo terrestre en color. “La salida de la Tierra”, aquella fotografía logró que fuéramos la primera generación consciente de la belleza y fragilidad de nuestro planeta.

 

La nave Apollo 8, fue una misión tripulada a la Luna, entró en órbita lunar en la víspera de Navidad, el 24 de diciembre de 1968, por tanto hace 50 años. Esa noche, los astronautas, mostraban imágenes de la Tierra y la Luna vistas desde su nave espacial. El astronauta Lovell dijo: “La vasta soledad es impresionante y te hace darte cuenta de lo que tienes allí en la Tierra”.

 

A veces necesitamos reflexionar desde otra mirada…

 

Otra mirada… para ver lo que no percibimos, pues “lo esencial es invisible a los ojos”, como dice el zorro en El Principito, y solo si miramos de otro modo… veremos que otro mundo, otro entorno cercano y otro interior nuestro son posibles.

 

Otra mirada… nos permite cambiar la percepción y la interpretación que hacemos de nuestra realidad y nos hace pensar que todo lo que es podría ser de otra manera.

 

Otra mirada… nos la hace decir Dostoyevski cuando menciona que “la belleza salvará el mundo”, pero no sólo la estética sino la que narra en la novela de Los hermanos Karamazov donde el personaje Ippolit, le pregunta “¿cómo “salvaría la belleza al mundo? Y le responde Mischkin, sígueme… y le lleva a un joven de 18 años que está agonizando. Y se queda allí lleno de compasión y amor hasta que muere. Con eso quiso decir que la belleza es lo que nos lleva al amor compartido con el dolor; el mundo será salvado hoy y siempre mientras ese gesto exista.

 

Otra mirada… nos la permite compartir el bello preámbulo de la constitución de la UNESCO que proclama: puesto que las guerras, la violencia, la pérdida de respeto nacen en la mente de las personas, es en la mente de las personas donde deben erigirse los baluartes de la paz.

 

Otra mirada… es posible si nos impregnamos de cultura para ver lo que no vemos en la naturaleza como los colores de Van Gogh, las sinfonías de Beethoven, las fugas de Bach,… la belleza que descubre los mundos de la literatura, la poesía, el arte, la ciencia, la tecnología, la arquitectura, el cine…

 

Otra mirada… nos permite pensar en colores y sentir su variedad para transformar nuestra mente mediante la educación y el aprendizaje.

 

Todo esto es para deciros que os deseo una Feliz Navidad desde otra mirada…

La visión y el poder en los sistemas humanos

La aproximación sistémica reconoce que la visión y el poder son pilares fundamentales en los sistemas humanos. Muchas crisis sistémicas acontecen cuando el poder se erige en representante único y verdadero de la visión del sistema. Hay formas de ejercer el poder que nos informan de que el propósito de quien tiene el poder no es precisamente inspirar la visión colectiva, sino concretar una ambición personal, suplantando la una por la otra. 

 

  1. La visión requiere ser compartida, “entre muchos”; el poder rara vez se comparte.
  2. La visión es inclusiva, “une y reúne capacidades”; el poder es exclusivo, “separa y asigna objetivos”.
  3. La visión es imperfecta, requiere “hacerse preguntas y explorar respuestas”; el poder tiende a ser perfecto, “da lecciones y soluciones”.
  4. La visión apela al empoderamiento individual y a la intención colectiva; el poder apela a la obediencia y conlleva soledad.
  5. La visión inspira ilusión y compromiso; el poder inspira omnipotencia y control.
  6. La visión es promesa hecha al cliente y a la sociedad; el poder es promesa hecha a la jerarquía.
  7. La visión es un intangible del sistema; el poder es tangible desde la imposición de la jerarquía.
  8. La visión representa un pilar de apertura del sistema; el poder representa un pilar de clausura del sistema.
  9. La visión requiere conectar a muchos con su sentimiento de autoría; el poder tiende a generar enajenación en cada uno, sobre todo cuando se abusa del poder.

 

Antonio Linares-Güemes

Partner – Evocalia, www.evocalia.com

Board Chairman – Global SoL, www.globalsolcommunities.org

Author, www.elsentidocompartido.com

 

La organización que aprende: de las 5 disciplinas a las tres capacidades nucleares de aprendizaje

La organización que aprende: de las 5 disciplinas a las tres capacidades nucleares de aprendizaje

banqueta 2.jpeg

En la revisión de 2006 de su libro fundamental: “La quinta disciplina (1990)”, Peter Senge proponía  una nueva manera de presentar sus famosas 5 disciplinas.  Se inspiraba para ello  en una carta recibida de Edward Deming, creador del “Total Quality Managment” en la que éste manifestaba:

Nuestro sistema de gestión prevalente ha destruido a nuestra gente. La gente nace con una motivación intrínseca, auto respeto, dignidad, curiosidad para aprender, disfrute aprendiendo. Las fuerzas destructivas comienzan con los bebes – un premio para el mejor disfraz de Halloween, notas y condecoraciones en el colegio hasta la universidad. En el trabajo, personas, equipos y divisiones se clasifican, premios para los de arriba, castigos para los de abajo. La Dirección por Objetivos, las cuotas, las pagas de incentivos, los planes de negocio.. todo ello causa un daño adicional desconocido y desconocible.”

 

La tarea fundamental, para Deming era la transformación de éste sistema de gestión prevalente que requería de un conocimiento profundo tres de cuyos elementos eran: “entender un sistema”,  “teoría del conocimiento” (importancia de los modelos mentales) y “psicología” (especialmente motivación intrínseca).

Estos elementos del “conocimiento profundo” de Deming encajaban perfectamente con una nueva presentación de las 5 disciplinas muy acertado a mi juicio porque daba al conjunto más estructura.  En este nuevo enfoque, las 5 disciplinas representan enfoques (teorías y métodos) para desarrollar 3 capacidades de aprendizaje básicas: promover la aspiración, desarrollar conversaciones reflexivas y entender la complejidad. Teniendo en cuenta que las unidades de aprendizaje fundamentales en una organización son los equipos de trabajo (personas que se necesitan unas a otras para producir un resultado) se decidió llamarlas “capacidades básicas de aprendizaje de un equipo” y representarlas simbólicamente como una banqueta de tres patas para mostrar visualmente la importancia de cada una, la banqueta no se sostendría si faltara cualquiera de las tres.

Peter Senge identifica los siguientes 8 elementos fundamentales que constituyen el sistema prevalente de gestión de Deming:

·      Gestión por mediciones (enfoque en corto plazo, devaluación de lo intangible)

·      Culturas basadas en la conformidad (agradar al jefe, gestionar por el miedo)

·      Gestionar resultados (los jefes establecen metas los subordinados son responsables de cumplirlas, aunque no sea posible)

·      “Respuestas correctas” vs. “respuestas incorrectas”  (se enfatiza la respuesta técnica y se descartan los problemas sistémicos).

·      Uniformidad. (la diversidad es un problema a resolver, se suprime el conflicto con acuerdos superficiales).

·      Predecible y controlable (gestionar es controlar, la “santa trinidad de la gestión” es planificar, organizar y controlar.

·      Competencia y desconfianza excesivas: (la competición entre las personas es esencial para alcanzar los resultados,  sin competición no hay innovación)

·      Pérdida del todo (fragmentación, la innovación local no se propaga)

Más tarde, con la Teoría U desarrollada por Otto Scharmer colaborador de Peter Senge, se planteó un nuevo enfoque, en la misma línea de las 5 disciplinas, pero más estructurado y orientado a la consciencia y la acción.